Cierro los ojos.

Cierro los ojos, me encuentro corriendo hacia algún lugar desconocido, veo un punto en especial, uno color estrella, que me inspira, que me ayuda a llegar hasta allí, veo la luna, el sol i las estrellas juntas en un mismo cielo, los árboles, el suelo i una misma ruta que me lleva hacia el infinito. A mis pies ya no los domino yo, sino ese impulso a llegar, me veo con los ojos cerrados al igual que yo, mirando para arriba, queriendo descifrar lo que estaría haciendo, pareciera un portal, pareciera una persona. Mis brazos siguen el ritmo de mis pies, mi mano sostiene algo, que lo apreso con mucha fuerza, pareciera algo pequeño, pero, de alto valor, descubro que tengo miedo de perderlo, luego, al intentar reiniciar lo que estoy sintiendo, me entero de que estoy buscando a algo, a alguien. Tengo miedo, siento que se a donde voy a llegar i no me va a gustar, entonces ¿para qué sigo? Lo descubriría. Sigo corriendo, la gente que más quiero se encuentran a costados míos, saludándome, algunos felices, otros tristes, otros dramáticamente llorando. Sigo corriendo, veo a mi familia, me mira con un enojo que muy pocas veces veo. Sigo corriendo, llegué al final.
Lo sabía, me encontraría con ellos, sabía que estaría mal. Sigo sin entender por que siempre llego a la misma meta. Donde ellos dos están felices i me miran con cara de metida
No se que haré.